Joana Vasconcelos, la alquimista de lo cotidiano.

Imaginen una sala vacía, pletórica de luz lechosa. Junto al muro más amplio se alza una estructura metálica que, como una siniestra caña de pescar, alarga su tentáculo hacia el piso. Las garras que soportan el montaje abrazan una especie de círculo iniciático dibujado...
Plataforma de Gestión del Consentimiento de Real Cookie Banner