por Ana M. Serrano | 17, 10, 2019 | Minipost
Tras subir varios pisos de sosiego, Isabel se queda sin aliento. La calma atenaza su garganta, aprieta más y más. Azulada la piel, entrecortada la respiración, no consigue desasirse de esa tozuda serenidad. Casi a punto de perder la vida, al fin siente el roce del...