Los días rojos.

Hay días desordenados, furiosos. Sucios, sombríos o apagados; grises, tal vez negros. Días perversos en los que nada sucede. O sucede demasiado y entonces te consume la urgencia. Largos días que huelen a bibliotecas vacías y a flores fantasma. Que saben a galletitas...

De madres e hijas.

A Cecilia Bölh de Faber lo de escribir le venía de serie. Francisca Larrea, su madre, no sólo adoraba a Shakespeare y lideraba una de las tertulias literarias y políticas más célebres de la época; también tradujo a Lord Byron y el credo pionero del feminismo, Una...

Vivir la vida de los otros. Y contarla.

Aprendí a leer a los cinco años. Mi madre asegura que a los cuatro le leía cuentos a mi hermano pequeño. Lo sentaba en una silla frente a mí, tomaba un libro y lo obligaba a escucharme. Seguro que él hubiera preferido jugar a los albañiles o los vaqueros, con su casco...

Amanecer.

Callejones de suburbio. Rejas oxidadas en las ventanas, algún que otro cristal roto, muros desconchados, telefonillos quemados, cabinas reventadas, broncas y jeringuillas. Pobreza, paro, exclusión social, drogas, delincuencia… El colegio era como el resto del barrio....

Sospecha – II.

Aunque se esforzaba por adivinar cómo había llegado hasta allí, solo veía una luz irreal, la nieve amontonada a ambos lados de la acera, la indiferencia del policía y ella dejándose llevar; como si al atravesar la puerta de la comisaría algo sobrenatural la hubiera...
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