Lo nuestro fue un flechazo.

Un flechazo de los de verdad, de esos que son como tienen que ser, de los que ocurren cuando menos te lo esperas. Porque para enamorarse en condiciones es requisito indispensable no pensar en ello, porque los flechazos de película no se buscan, te encuentran. Vamos a...

—El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás —replicó Ser Jorah—. A ellos no les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras los dejen en paz. —Se encogió de hombros—. Pero nunca los dejan en paz.

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La calle del Espejo II.

[…] Espejos de su infancia, olor a trementina y aceites, a húmedos óleos, a libros antiguos y a barandillas floreadas… Contempla el final de ese maravilloso atardecer madrileño con la sonrisa aun dibujada en su boca mientras se deja atrapar de nuevo por el fluir...

La calle del Espejo.

Pensando en poesía y en estirar las piernas, Natasha se asoma al pequeño balcón y se apoya en la baranda de forja para contemplar el maravilloso atardecer del verano en Madrid. Un mar de tejados rojizos y negros se dibujan sobre un cielo que poco a poco se difumina,...

Libros para llevar

Llegó el verano, el calor y el color, los días eternos y sus mágicas noches, las ansiadas vacaciones en la playa, en la montaña o en la ciudad… No importa dónde, todo brilla cuando dejamos de correr y recuperamos el tiempo, nuestro tiempo. Tiempo para todo lo que nos...
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