Carta a Ida Ilsted

Queridísima Ida: Empiezo esta carta sin saber si interrumpo algo o si llego demasiado tarde. Hace unos días creí verte en la calle. No estoy segura. Eras apenas una silueta, una forma que se deslizaba más que andar. Te seguí —o quise hacerlo—, pero no logré...
Plataforma de Gestión del Consentimiento de Real Cookie Banner