Maria Helena Vieira da Silva: laberintos cromáticos y perspectivas fragmentadas

Maria Helena Vieira da Silva: laberintos cromáticos y perspectivas fragmentadas

Los cuadros de Maria Helena Vieira da Silva más que contemplarlos, se pasean, se recorren, se escudriñan con la curiosidad de un niño que ve algo por primera vez.  Porque ella pintaba así. Su obra no propone una mirada fija, sino un movimiento, un desplazamiento de la atención que obliga a perderse, a detenerse y a retomar el hilo entre las celdas, los pasajes y los laberintos de color. Pintaba como quien cartografía una memoria que no pertenece del todo ni al mundo exterior ni al interior.

Isabel Quintanilla, la pintora de la intimidad y la emoción de la sencillez

Isabel Quintanilla, la pintora de la intimidad y la emoción de la sencillez

Las pinturas de Isabel Quintanilla parecen fotografías tomadas del día a día, sin filtros, sin editar. Pero encierran mucho más que una mera reproducción de la realidad: la emoción. Quintanilla es capaz de meter la primavera en un vaso de cristal, de guardar la fuerza de una sombra en un frasco transparente, de coser en un lienzo retales de lo cotidiano, de pintar la luz.

Error administrativo

Hugo lleva doce años detrás de la barra. Doce años ordenando botellas, puliendo copas y colocando banquetas en un orden geométrico que el mundo se empeña en desbaratar. Esta noche de diciembre en Madrid, tres clientes ocupan sus sitios como si alguien los hubiera dejado caer allí. Como siempre. O no. Inspirado en Nighthawks, el cuadro de Edward Hopper.

Vilhelm Hammershøi: el pintor del silencio llega al Thyssen

Hay cuadros que se miran y otros que se escuchan. Los de Vilhelm Hammershøi pertenecen a la segunda categoría. Lo primero que me golpeó al entrar no fue el silencio, sino la incomunicación. Personas juntas y completamente solas, sin hablarse, sin rozarse siquiera con la mirada. Una frialdad que desconcierta. Y que Hammershøi pintaba como quien retrata simplemente lo que es.

Carta a Ida Ilsted

Desde muy joven aprendiste a escapar de la vida oscura de tu casa sin salir de ella. Lo hacías mirando a tu interior, inventando otra vida aparte, asomada a una ventana o bordando un pañuelo, como si fuera un plan de fuga. Tu plan. Tu fuga. Pero no tenías plan. Ni te fugaste.

Eras como el espejo femenino de Niels Lyhne. Y yo, todavía, no sabía distinguir la apariencia de la realidad.

La bestuzhevka

San Petersburgo, finales del siglo XIX. Una joven estudiante cruza la ciudad de noche con un paquete bajo el brazo. Pesaba demasiado para ser un libro, pero no era su misión indagar sobre el contenido. Solo entregarlo. Las bestuzhevki —las primeras universitarias de la Rusia zarista— aprendieron pronto que el saber tiene un precio. Mariya Tumanova estaba a punto de descubrir cuál era el suyo.

Maruja Mallo, la artista más libre del 27 regresa al Reina Sofía con la mayor retrospectiva de su historia

La obra pictórica de Maruja Mallo (Ana María Gómez González, Viveiro, 1902 – Madrid, 1995) ocupa un lugar singular dentro del arte español del siglo XX, tanto por su calidad plástica como por su capacidad para articular una mirada moderna, crítica y profundamente personal. Vinculada a la Generación del 27 y al entorno de las vanguardias europeas, Mallo desarrolló un lenguaje visual que combina rigor formal, simbolismo y una reflexión constante sobre la sociedad, la naturaleza y el papel de la mujer.

Luz, identidad y proyección internacional en la obra de Anders Zorn

Anders Leonard Zorn era sueco. Nació a finales del siglo XIX en un entorno rural de la región de Dalecarlia. Su origen humilde y el fuerte vínculo que mantuvo siempre con sus raíces no le impidieron codearse con la alta sociedad europea y estadounidense y triunfar en el mundo artístico internacional. Zorn era el hijo natural de una campesina sueca y un cervecero alemán, a quien nunca conoció. Fueron sus abuelos maternos quienes se ocuparon del niño, le educaron y descubrieron su enorme talento pictórico.

Irán-III. La voz de Marjane Satrapi frente a la represión iraní

Marjane Satrapi nació en Irán en 1969 y vivió en primera persona la ruptura histórica que supuso la Revolución Islámica de 1979. Su infancia bajo la modernización autoritaria del sah dio paso a la imposición de la teocracia, la represión y el control del cuerpo femenino. Esa experiencia, marcada por el exilio y el conflicto identitario, dio origen a «Persépolis», una autobiografía gráfica convertida en testimonio histórico. Años después, con «Mujer, Vida, Libertad», Satrapi amplía la memoria individual hacia una crónica colectiva del levantamiento iraní, consolidando el cómic como herramienta de resistencia cultural y política.

Irán: el fracaso de un mito revolucionario-II. No queremos seguir viviendo así

Da igual que los acontecimientos que sacuden Irán sean intolerables, que el sufrimiento de la población nos hiele el corazón a nosotros, a los comunes. Nada de eso interesa a los gerifaltes del mundo. Son cómplices de la intolerancia, del sectarismo y de la violencia. De la erosión de los derechos de las mujeres y de la inviable integración de ciertos inmigrantes en las sociedades democráticas (e igualitarias) occidentales. Se ponen el velo e ignoran que ciertos velos no son más que una transposición táctica del fundamentalismo para ganar terreno en sociedades pluralistas.

Irán: el fracaso de un mito revolucionario

Irán se encuentra hoy (2026) en una encrucijada histórica en la que la escasez y la absoluta ruina física, económica y social del país simbolizan el fracaso de cuatro décadas de dictadura clerical inclemente. La revuelta actual comenzó en Teherán en la primavera de 2025. Pero la violencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), las detenciones arbitrarias y las torturas no han hecho sino incrementar una agitación que estalló definitivamente el pasado 28 de diciembre. Pese a la escasa información proporcionada por los medios occidentales, la voz del pueblo iraní se ha escuchado más allá de sus fronteras. Tampoco las atrocidades cometidas por el régimen islámico durante estas últimas semanas han logrado silenciar lo que es ya un clamor por la libertad.

Picasso y Paul Klee dialogan en el Thyssen

Pintar lo invisible exige una dosis de irreverencia que sólo figuras como Picasso y Paul Klee supieron administrar. La obra del suizo se analiza desde la ironía, el antagonismo y su concepto del arte como fisura dentro del sistema. El malagueño, sin embargo, concebía el arte como una manera de vaciarse, de trasladar al lienzo una realidad que sólo él veía. Pese a su aparente antatogonismo, a ambos les une la inquietud por la experimentación, la inclinación por la sátira y el sarcasmo como medio de transgresión y la deformación de las figuras. El Museo Thyssen de Madrid reúne las obras de ambos artistas y explora sus afinidades creativas.

Mentes insurrectas:

Robert Walser, el escritor errante

Robert Walser, el escritor errante

Robert Walser paseaba como respiraba, con la misma placidez, profundidad, precisión e inconsciencia. Y escribía de la misma manera. Cualquier suceso o encuentro, por anodino que fuese, le servía como punto de partida. ¿Hacia dónde? Hacia ningún lugar. El rumbo para Walser no tenía mucho sentido.

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Letras insurrectas:

Ana María Matute: la gran dama de las letras españolas.

Ana María Matute: la gran dama de las letras españolas.

A Ana María Matute, que no le gustaba pronunciar discursos porque nunca dejó de ser Ana, no le quedó más remedio que pronunciar el más difícil, comprometido y arriesgado de su vida —dice—, un 18 de enero de 1998 cuando se sentó por primera vez en sillón K de la Real Academia de la Lengua Española.

Irán: el fracaso de un mito revolucionario

Irán: el fracaso de un mito revolucionario

Irán se encuentra hoy (2026) en una encrucijada histórica en la que la escasez y la absoluta ruina física, económica y social del país simbolizan el fracaso de cuatro décadas de dictadura clerical inclemente. La revuelta actual comenzó en Teherán en la primavera de 2025. Pero la violencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), las detenciones arbitrarias y las torturas no han hecho sino incrementar una agitación que estalló definitivamente el pasado 28 de diciembre. Pese a la escasa información proporcionada por los medios occidentales, la voz del pueblo iraní se ha escuchado más allá de sus fronteras. Tampoco las atrocidades cometidas por el régimen islámico durante estas últimas semanas han logrado silenciar lo que es ya un clamor por la libertad.

Otoño (para Jaime)

Otoño (para Jaime)

En otoño las calles no duelen. Ni la lluvia. Al contrario. El otoño calma y colma la sed de sosiego. Las esquinas se redondean, se vuelven sinuosas. Nada pincha.

Aurelia

Aurelia

Aurelia cuenta cosas. Los pasos cuando camina, los escalones al subir y al bajar, las baldosas de las calles, el tañer de las campanas, los pitidos de los coches… Luego no recuerda si entre el portal de su casa y el mercado escuchó veinte tañidos o tres bocinazos.

Desconexión

Desconexión

Son las tres de la tarde cuando alcanza la cima. Parado al borde del risco, sin conciencia ni consciencia del camino recorrido, Fiedrich se rinde ante la blancura líquida que le rodea. El balanceo de la niebla bajo sus botas le acerca peligrosamente hacia el infinito.

Error administrativo

Hugo lleva doce años detrás de la barra. Doce años ordenando botellas, puliendo copas y colocando banquetas en un orden geométrico que el mundo se empeña en desbaratar. Esta noche de diciembre en Madrid, tres clientes ocupan sus sitios como si alguien los hubiera dejado caer allí. Como siempre. O no. Inspirado en Nighthawks, el cuadro de Edward Hopper.

Vilhelm Hammershøi: el pintor del silencio llega al Thyssen

Hay cuadros que se miran y otros que se escuchan. Los de Vilhelm Hammershøi pertenecen a la segunda categoría. Lo primero que me golpeó al entrar no fue el silencio, sino la incomunicación. Personas juntas y completamente solas, sin hablarse, sin rozarse siquiera con la mirada. Una frialdad que desconcierta. Y que Hammershøi pintaba como quien retrata simplemente lo que es.

Carta a Ida Ilsted

Desde muy joven aprendiste a escapar de la vida oscura de tu casa sin salir de ella. Lo hacías mirando a tu interior, inventando otra vida aparte, asomada a una ventana o bordando un pañuelo, como si fuera un plan de fuga. Tu plan. Tu fuga. Pero no tenías plan. Ni te fugaste.

Eras como el espejo femenino de Niels Lyhne. Y yo, todavía, no sabía distinguir la apariencia de la realidad.

La bestuzhevka

San Petersburgo, finales del siglo XIX. Una joven estudiante cruza la ciudad de noche con un paquete bajo el brazo. Pesaba demasiado para ser un libro, pero no era su misión indagar sobre el contenido. Solo entregarlo. Las bestuzhevki —las primeras universitarias de la Rusia zarista— aprendieron pronto que el saber tiene un precio. Mariya Tumanova estaba a punto de descubrir cuál era el suyo.

Maruja Mallo, la artista más libre del 27 regresa al Reina Sofía con la mayor retrospectiva de su historia

La obra pictórica de Maruja Mallo (Ana María Gómez González, Viveiro, 1902 – Madrid, 1995) ocupa un lugar singular dentro del arte español del siglo XX, tanto por su calidad plástica como por su capacidad para articular una mirada moderna, crítica y profundamente personal. Vinculada a la Generación del 27 y al entorno de las vanguardias europeas, Mallo desarrolló un lenguaje visual que combina rigor formal, simbolismo y una reflexión constante sobre la sociedad, la naturaleza y el papel de la mujer.

Luz, identidad y proyección internacional en la obra de Anders Zorn

Anders Leonard Zorn era sueco. Nació a finales del siglo XIX en un entorno rural de la región de Dalecarlia. Su origen humilde y el fuerte vínculo que mantuvo siempre con sus raíces no le impidieron codearse con la alta sociedad europea y estadounidense y triunfar en el mundo artístico internacional. Zorn era el hijo natural de una campesina sueca y un cervecero alemán, a quien nunca conoció. Fueron sus abuelos maternos quienes se ocuparon del niño, le educaron y descubrieron su enorme talento pictórico.

Irán-III. La voz de Marjane Satrapi frente a la represión iraní

Marjane Satrapi nació en Irán en 1969 y vivió en primera persona la ruptura histórica que supuso la Revolución Islámica de 1979. Su infancia bajo la modernización autoritaria del sah dio paso a la imposición de la teocracia, la represión y el control del cuerpo femenino. Esa experiencia, marcada por el exilio y el conflicto identitario, dio origen a «Persépolis», una autobiografía gráfica convertida en testimonio histórico. Años después, con «Mujer, Vida, Libertad», Satrapi amplía la memoria individual hacia una crónica colectiva del levantamiento iraní, consolidando el cómic como herramienta de resistencia cultural y política.

Irán: el fracaso de un mito revolucionario-II. No queremos seguir viviendo así

Da igual que los acontecimientos que sacuden Irán sean intolerables, que el sufrimiento de la población nos hiele el corazón a nosotros, a los comunes. Nada de eso interesa a los gerifaltes del mundo. Son cómplices de la intolerancia, del sectarismo y de la violencia. De la erosión de los derechos de las mujeres y de la inviable integración de ciertos inmigrantes en las sociedades democráticas (e igualitarias) occidentales. Se ponen el velo e ignoran que ciertos velos no son más que una transposición táctica del fundamentalismo para ganar terreno en sociedades pluralistas.

Irán: el fracaso de un mito revolucionario

Irán se encuentra hoy (2026) en una encrucijada histórica en la que la escasez y la absoluta ruina física, económica y social del país simbolizan el fracaso de cuatro décadas de dictadura clerical inclemente. La revuelta actual comenzó en Teherán en la primavera de 2025. Pero la violencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), las detenciones arbitrarias y las torturas no han hecho sino incrementar una agitación que estalló definitivamente el pasado 28 de diciembre. Pese a la escasa información proporcionada por los medios occidentales, la voz del pueblo iraní se ha escuchado más allá de sus fronteras. Tampoco las atrocidades cometidas por el régimen islámico durante estas últimas semanas han logrado silenciar lo que es ya un clamor por la libertad.

Picasso y Paul Klee dialogan en el Thyssen

Pintar lo invisible exige una dosis de irreverencia que sólo figuras como Picasso y Paul Klee supieron administrar. La obra del suizo se analiza desde la ironía, el antagonismo y su concepto del arte como fisura dentro del sistema. El malagueño, sin embargo, concebía el arte como una manera de vaciarse, de trasladar al lienzo una realidad que sólo él veía. Pese a su aparente antatogonismo, a ambos les une la inquietud por la experimentación, la inclinación por la sátira y el sarcasmo como medio de transgresión y la deformación de las figuras. El Museo Thyssen de Madrid reúne las obras de ambos artistas y explora sus afinidades creativas.

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